domingo, 14 de marzo de 2021

 

PRÁCTICA VOLUNTARIA

Saber y sabor profesional del orientador, que competencias son exigibles para el orientador






Figuira 1

En los diferentes sectores profesionales los orientadores aplican sus conocimientos, valores y habilidadesl en los ámbitos laboral, social y personal. Hay una serie de competencias básicas, que permiten aplicar la teoría aprendida, además de ser capaz de enfrentarse a las diferentes situaciones cotidianas y a nuevos retos. 

Los profesionales de la orientación deben aplicar de manera integral sus conocimientos, valores y habilidades en el ámbito social, laboral y personal e ir todavía más allá para enfrentarse a situaciones del día a día. Es necesario que desempeñen competencias técnicas, y esto implica ser capaz de utilizar recursos, TIC, conocimientos en mercado de trabajo, evaluación y diagnóstico, etc. Competencias profesionales, saber hacer, que son las que estan relacionadas con la aplicación práctica de su formación, planificación y organización de la información, investigación, diseño estrategias para el desarrollo profesional, busqueda de empleo, etc. 

Las competencias profesionales, el saber hacer, que tiene que tener un orientador son esenciales para el ejercicio de su profesión, pero también es imprescindible el sabor profesional del orientador. Debe tener competencias participativas, saber estar, permanecer siempre atento a como evoluciona el entorno, dispuesto a comunicarse y a coomperar con los demás, a tener tolerancia y a interactuar con las personas.Tiene que tener competencias personales, saber ser, que le permitan avanzar en su desarrollo personal, disposición a aprender, actuar conforme a las propias convicciones, asumir responsabilidades, tomar decisiones y relativizar posibles frustraciones, demostar capacidad de síntesis, creatividad, habilidad para resolver problemas y tomar decisiones, así como disponer de capacidad de resistencia a situaciones de tensión, etc. Y sobre todo tiene que tener competencias sociales, para ser capaces de trabajar en equipo, interactuar con las personas, ayudar y aportar cambios en las personas. (como podemos observar figura 1),. Adquirir hábitos de negociación, comunicación y gestión de emociones.

El orientador ideal, por tanto, tiene que ser capaz de trabajar en equipo, ser una persona organizada, motivada y con buenas habilidades de resolución de problemas. Tiene que saber tomar decisiones, ser una persona sin perjuicios, con dotes de objetividad, tener prudencia y creatividad y todo esto bajo una profesionalidad, donde sea capaz de demostrar sus conocimientos, con tolerancia y cooperación y dispuesto a ir más allá y acompañar a través de la auto-orientación y llevar una intención para encontrar respuestas.

 Definición del orientador ideal








                       Figura 2

Un buen orientador, es aquel que encamina y que guía (véase figura 2) . Debe de respetar las diferencias individuales, culturales y sociales de las personas y mostrar interés por los problemas de los demás y saber prevenirlos. También tiene que ser profesional y conocer técnicas y métodos de aprendizaje y estudio continuo que le mantengan actualizado. Tiene que saber observar y escuchar, ser objetivo e imparcial, poseer madurez afectiva y equilibrio interior y ser cordial y accesible. En definitiva un orientador ideal juega el papel de facilitador, a través de la conexión, la comunicación y el apoyo a las personas.

Reflexión:

Un buen orientador debe destacar en competencias técnicas, pero también debe de demostrar empatía, creatividad, sentido del humor, entre otras cualidades. Debe ser una persona flexible y tiene que tener unos límites emocionales claros, tiene que conocerse a sí mismo y tener la capacidad para aprender de sus propios errores y cambiarlos si fuera necesario. Pero sobre todo un buen orientador debe acompañar y ser objetivo en sus orientaciones, saber escuchar de una manera receptiva y atenta, comprometido y con unos valores basados en la ética, además de un profesional formado en competencias profesionales propias de su carrera orientativa. Un orientador en conclusión debe valorar al orientado que necesita de su orientación ( vease figura 3).

 

                                                  Figura 3

Implicaciones educativas, profesional y personales: Pienso que esta práctica tiene una implicaciones muy positivas, con respecto a la educación, a la futura práctica profesional, así como de manera personal. Ya que es fundamental saber como debe actuar un orientador, tanto a nivel de competencias profesionales como a nivel personal. Me ha ayudado a comprender cuales tienen que ser las cualidades para llegar a ser un buen orientador y omo no hay que separar el saber y el sabor dentro de las características propias de un buen profesional de la orientación. A nivel personal me ha ayudado a valorar aún más si cabe el papel del orientador, su importancia dentro de la sociedad y sus competencias profesionales.

Fortalezas y debilidades: Las fortalezas que posee esta práctica, sin duda son las de conocer más de cerca al orientador, tanto en sus quehaceres como profesional, como en su implicación emocional. Es importante conocer cómo debe ser para actuar en un futuro en consecuencia tanto si somos orientadores como si recibimos orientación a lo largo de nuestra vida. Con respecto a las debilidades, no se me ocurre niinguna que pueda tener el realizar esta práctica, creo que sólo existen fortalezas.

Autoevaluación: En la evaluación de mi práctica pienso que mi nota es 8

Referencias:

Educaweb (2010, 11 de julio) Las competencias de los profesionales de la orientación [mensaje en un blog]. Obtenido de https://www.educaweb.com/noticia/2012/06/11/competencias-profesionales-orientacion-5576/


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